sábado, 20 de agosto de 2011

Artefactos de la destrucción del Templo en Jerusalén


Entre la Ciudad de David y el Jardín Arqueológico
Artefactos de la destrucción del Templo en Jerusalén



Una espada en una vaina que perteneció a un soldado romano y un grabado de la Menorá del Templo en un objeto de piedra fueron descubiertos durante los trabajos que la Autoridad de Antigüedades de Israel llevó a cabo en el canal de drenaje de 2.000 años, entre la ciudad de David y el Jardín Arqueológico de Jerusalén. El canal sirvió a los habitantes de Jerusalén de refugio ante los romanos durante la destrucción del Segundo Templo.
Durante el transcurso del trabajo que la Autoridad de Antigüedades llevó a cabo en el canal de drenaje de la antigua Jerusalén, que comienza en el estanque y se extiende desde la Ciudad de David hacia el Jardín Arqueológico (cerca del Muro Occidental), encontraron impresionantes artefactos que dan un nuevo aire a la historia de la destrucción del Segundo Templo.
Las excavaciones se llevan a cabo en nombre de la Autoridad de Antigüedades, en cooperación con la Autoridad de Parques y Naturaleza y son financiados por la Fundación Ciudad de David.
De acuerdo con los directores de la excavación, Eli Shukron de la Autoridad de Antigüedades y el Prof. Roni Reich de la Universidad de Haifa: “Parece que la espada perteneció a un soldado de
infantería de la guarnición romana en Israel en el estallido de la gran revuelta contra los romanos en el año 66 d.C. El estado de la espada es sorprendente: no sólo su longitud (casi 60 centímetros), sino también la preservación de la vaina de cuero (un material que generalmente se desintegra rápidamente en el tiempo) y de su decoración”.
Un objeto de piedra adornada con un grabado de un candelabro fue encontrado en el suelo debajo de la calle, en el lado del canal de drenaje. Según Shukron y el profesor Reich: “Curiosamente, a pesar de que se trata de una representación del candelabro de siete brazos, sólo cinco ramas aparecen aquí. La representación de la base de la Menorá es extremadamente importante porque aclara que la base original de la misma, era al parecer en forma de trípode”.
El hecho de que el objeto de piedra se encuentra en la proximidad más cercana al Monte del Templo hasta la fecha también es importante.
Los investigadores suponen que un transeúnte que vio la Menorá con sus propios ojos se sorprendió por su belleza e hizo una incisión de sus impresiones sobre una piedra y después hizo una serie de garabatos a un lado de la carretera, sin imaginar que su creación se encontraría 2.000 años más tarde.

viernes, 19 de agosto de 2011

El antisemitismo está vigente; Polonia se niega a resarcir


Propietarios de bienes aún esperan la indemnización
El antisemitismo está vigente; Polonia se niega a resarcir



Cada tanto es posible escuchar y leer en Israel acerca de actos y conducta antisemitas en Polonia, el sitio donde están enterrados millones de judíos, víctimas de los nazis y sus colaboradores. Hace algunos años, aparecieron en Israel versiones sobre la probable devolución de bienes que fueron expropiados a los judíos una vez que los nazis los enviaron a los campos de concentración o, milagrosamente, pudieron salvarse. Son contados con los dedos quienes tuvieron éxito en sus reclamos.
Quienes regresaron, o mejor dicho los pocos que sobrevivieron, encontraron que sus casas, comercios y fábricas estaban ocupados por otras personas que no tenían ninguna intención de devolverles la propiedad.
Un artículo del sitio español elcorreo.com, bajo el título “Polonia se niega a resarcir a los judíos” afirma: “El diario conservador británico The Times denunció recientemente esta cuestión con motivo del inicio de la Presidencia europea del país ex comunista. El rotativo señalaba que `a millones de polacos, tanto judíos como cristianos, se les arrebató todo: casas, tierras, negocios, bosques, fábricas y mobiliario. Seguir la pista de sus dueños es complejo, pero no imposible. Polonia debería por lo menos abrir sus archivos para que a la decreciente cantidad de sobrevivientes del Holocausto les resulte más fácil pasar cuentas a la espera del día en que finalmente salde esas deudas”.
Añade: “Hace unos meses,
Jan Tomasz Gross, un polémico historiador de origen polaco afincado en Estados Unidos, publicó el libro `Una cosecha en oro' donde cuenta el saqueo de objetos en oro y otros bienes que cometieron algunos polacos contra los cadáveres de judíos masacrados en el campo de exterminio de Treblinka. La obra se basa en un artículo publicado hace años en el liberal `Gazeta Wyborcza' por Piotr Gluchowski y Marcin Kowalski que narraba la misma historia”.
El autor del artículo destaca: “El libro de Gross, como otros títulos sobre el antisemitismo polaco publicados por el mismo autor, fue duramente criticado por algunos historiadores, que lo consideraron sensacionalista y ajeno al rigor, e intelectuales e ideólogos de la derecha política y mediática más conservadora también lo hicieron, pero Gross no es el único que denunció estos hechos.
Jan Karski, un católico valiente y resistente al nazismo que falleció en 2000 en Estados Unidos, describe en sus memorias cómo “una familia judía que le escondió fue asesinada por los nazis y sus pertenencias, saqueadas por polacos”. Karski, que salvó la vida de muchos judíos durante la Segunda Guerra Mundial, alertó en su momento a los aliados sobre el Holocausto.
El tema de la restitución de bienes a sus propietarios originales y descendientes está lejos de cerrarse no sólo en Polonia sino en otros países europeos, particularmente los que pertenecieron al bloque comunista.

martes, 16 de agosto de 2011

El debate sobre el tema de la conversión puede abarcar tomos enteros


El debate sobre el tema de la conversión puede abarcar tomos enteros
Autor: María José Arévalo Gutiérrez, España



"Haced justicia al huérfano y a la viuda, y ama al extranjero dándole pan y vestido. Y amaréis así al extranjero, pues extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto" (Devarim 10, 18).
En cierto sentido el judaísmo difiere esencialmente del cristianismo y del islam; la identidad judía no depende en primer lugar de la aceptación de un sistema de creencias o del seguimiento de un estilo de vida determinado. Según la ley judía, una persona es judía si su madre era judía.
Todos aquellos que puedan trazar una línea de descendencia matrilineal hasta llegar a una mujer aceptada como judía por la comunidad son, por definición, judíos. Según la Halajá, es perfectamente combinable, ser creyente musulmán o cristiano y seguir siendo judío. Las enseñanzas de la Torá mantienen que incluso los apóstatas que deliberadamente rechazan la fe judía siguen siendo judíos.
No obstante, es posible convertirse al judaísmo, tal como lo describe el Talmud. La cuestión sobre quién es judío, se fue complicando con el surgimiento de los movimientos reformistas americanos. Estadísticamente quedó de manifiesto que los hombres judíos son más propensos a "casarse fuera" del grupo que las mujeres judías. La asociación de rabinos reformistas determinó que los hijos de padre judío podían considerarse judíos siempre que recibieran algún tipo de educación judía. Los ortodoxos y conservadores, obviamente, no aceptaron esta decisión, ya que son fieles defensores de la tradicional descendencia matrilineal.
La discusión sobre el modo correcto de convertirse al judaísmo puede abarcar tomos enteros. Como señaló el rabino Iosef Bitton: "El pueblo judío nunca buscó conversos pues no somos misioneros. La conversión debe ser incondicional, es decir, exclusivamente para abrazar una forma de vida y un sistema de valores". Resaltó que es importante conocer la cultura del pueblo judío, para poder llevar a la practica el judaísmo o vivir de acuerdo a las leyes, ya que la conversión lo que manifiesta es la voluntad de adoptar la Torá como nueva forma de vida". La postura ortodoxa de Bitton reconoce solamente como ejes vinculante a la conversión, a los rabinos reconocidos por el Rabinato Central de Israel, apuntando que "si existe voluntad de evitar divisiones en el mundo judío, debemos optar por la conversión ortodoxa, la única aceptada por todos".
Según León Gefen, la posición de Bitton contiene varios errores. Entre ellos, señala que "es lógico que existan normas para validar una conversión, pero no lo es cuando una única corriente (el judaísmo es pluralista según su opinión) posee por motivos políticos el control absoluto del Rabinato israelí, imponiendo unas interpretaciones excluyentes de la Torá.
"El pueblo judío tiene en materia religiosa una base común, pero nunca existió -afirma Gefen- una interpretación única de la Halajá, y no tenemos ninguna autoridad equivalente al Papa, cuyas decisiones doctrinales sean inapelables. No existe, aunque disguste a los ortodoxos, una forma única para vivir el judaísmo".
Uno de los preceptos más difundidos de la Torá es el que hace mención al imperativo de amar al extranjero. "Hace justicia al huérfano y a la viuda, y ama al extranje-ro dándole pan y
vestido. Y amaréis así al extranjero, pues extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto" (Devarim 10, 18). Aparece formulado de diferentes formas treinta y seis veces a lo largo del texto bíblico. Un judío que se burla, humilla y maltrata a un extranjero, de hecho está transformándose en el principal destinatario de su propio maltrato. Cuando se llega a la conclusión de que su propio antepasado sufrió humillaciones, el grado de empatía hacia los desprotegidos se potencia.
Cualquier ser humano, sin importar su raza o su religión anterior, se puede convertir al judaísmo. La Torá no es un manual de fe. La Torá en el hábitat natural, es la constitución del pueblo judío. Aquel individuo que pretende ser parte del pueblo adoptará "plenamente" su Ley.
El caso más conocido de conversión es el de Ruth, de cuya conversión se aprenden prácticamente todas las pautas halájicas contemporáneas. Otro caso fue el del Rey Bulán de Kazaria en el año 720, que aborrecía la idolatría de sus ancestros.
Decidido a abandonar el paganismo, promovió un debate religioso en su presencia, entre representantes del islam, cristianismo y judaísmo, quienes trataron de convencerlo con sus argumentos, sobre la verdad de su fe. A través de su población árabe y griega adquirieron conocimientos sobre el islam y el cristianismo.
Aunque los detalles del convencimiento para optar por la religión judía sean posiblemente de carácter legendario, la esencia del incidente es sin duda alguna de absoluta verdad histórica. El sucesor del rey Bulán adoptó el nombre de Obadía, mandó construir sinagogas y escuelas donde rabinos y maestros enseñaban Torá a los habitantes del reino.
Con el advenimiento de la modernidad, y específicamente con la creciente secularización del mundo occidental, el componente étnico de la identidad judía, y por tanto las insoslayables diferencias existentes entre los judíos y grupos "puramente" religiosos, pasaron a percibirse con mayor claridad. En efecto, en consecuencia de este macro proceso social, se genera un quebrantamiento de hasta la entonces existente fusión entre religión y etnicidad al interior del pueblo judío. Esto es así porque cobran cada vez mayor importancia los sectores de población judía que al tiempo de auto distinguirse como judíos, rechazan los principios de fe fundamentales de la religión judaica.
La modernidad da origen a un sector significativo de judíos que desarrolla una vida judía puramente o digamos que bastante "secular", en la cual se respetan costumbres y celebraciones judías exentas de significación religiosa o, alternativamente, se reinterpretan rituales de origen religioso, otorgándosele a los mismos significados desvinculados de los principios de fe judía. Aun así, muchos "judíos seculares" aceptan y requieren la presencia de un rabino al contraer matrimonio, consideran a la Pascua judía, el Año Nuevo judío y el Día del Perdón, como celebraciones clave, asistiendo a la sinagoga y rezando junto al resto de los "fieles" al menos una vez al año
Como última cuestión, dejaré este punto de reflexión: ¿quién se acerca más al "concepto judío"? Aquel que por linaje matrilineal adquiere dicha condición y se manifiesta ateo o aquel "guer" que decide abrazar al judaísmo, con o sin conversión, cumpliendo sólo con las leyes establecidas?

miércoles, 10 de agosto de 2011

Israel recuerda la destruccion de los dos templos

Israel recuerda con ayuno la destrucción de los dos Templos bíblicos




Judíos de todo el mundo conmemoran hoy el "Tishá B'Av", el aniversario de la destrucción de los dos templos bíblicos de Jerusalén, en una jornada en que los más religiosos ayunan y guardan estricto luto.
Los judíos observantes celebran una jornada de recogimiento al cumplirse el noveno día del mes hebreo de Av, en que se recuerda la desaparición del Primer Templo del rey Salomón y el Segundo renovado por Herodes.
En sus rezos los judíos cantan las llamadas "lamentaciones" ("kinot"), compuestas en la época medieval y que describen el sufrimiento de sus antepasados desde la destrucción del templo.
También se abstienen hoy de vestir ropas ostentosas en señal de humildad y duelo, y es costumbre no usar zapatos de cuero, sino de lona u otros materiales.
Las cafeterías, restaurantes y tiendas cerraron ayer sus puertas al caer la tarde para respetar la sagrada jornada, que en el judaísmo se inicia al anochecer del día anterior y finaliza al siguiente anochecer.
El Templo de Salomón fue destruido por el rey babilonio Nabucodonosor
en el 587 a.C., y el Segundo Templo en el 70 d.C. por las legiones romanas al mando de Tito, en ambos casos dando inicio al primer y segunda diáspora judía.
Para recordar la peor tragedia espiritual de nuestra historia, cientos de miles de judíos acudimos este día a las sinagogas en todas las ciudades, mientras que en Jerusalén visitamos el Muro de los Lamentos, el sitio más cercano al lugar sagrado para el judaísmo, el Sanctum Sanctuarium (Kodesh Hakodashim), que se estima que estaba situado en algún punto sobre el Monte del Templo, en la vieja ciudadela amurallada, en Jerusalén.
Según una tradición religiosa, la destrucción de los templos fue un castigo divino por salirse el pueblo judío del camino que Dios le había dictado en la Torá y, sólo cuando regrese a él, serán reconstruidos.
Otras teorías atribuyen la destrucción de los templos a las divisiones espirituales y a las disputas políticas internas en el reino de Judea, que alentó las invasiones de los imperios de la época que destruyeron Jerusalén hasta sus cimientos. EFE y Aurora

miércoles, 27 de julio de 2011

La polémica que suscitan las visitas a las tumbas de los sabios

La polémica que suscitan las visitas a las tumbas de los sabios
Autor: Lic. Tzila Chelminsky



A pesar de que en estos momentos Israel enfrenta una situación política difícil, quisiera tratar el hecho de la propagación inusitada y masiva de las “visitas” a las tumbas de los “tzadikim” (justos) y las peregrinaciones en el día del aniversario de su muerte (llamadas “hilulá” o ceremonias).
Hace pocos días fuimos testigos de que un grupo de jóvenes de los asentamientos llegaron a Shjem (Nablus) a rezar a la tumba de Iosef que se encuentra actualmente en territorio de la Autoridad Palestina. En estos casos la visita tiene que coordinarse con el Ejército israelí, y por no hacerlo así murió hace poco el joven Ben Iosef Livnat, sobrino de la ministra de Cultura, Limor Livnat.
Al escándalo suscitado siguió una visita de varios miembros de la Knéset, que inclusive hablaron de regresar la tumba a territorio israelí.
El número de visitantes a las tumbas de los justos crece de año en año, ya sea porque se descubren nuevas tumbas, ya sea por la muerte de rabinos contemporáneos que ganaron fama de “justos”, ya sea por el traslado físico de los restos de santos que están enterrados en el extranjero.
Quizá forman parte del mismo fenómeno las visitas a tumbas de personajes políticos no religiosos pero rodeados de una aureola de santidad, como es el caso de la de Itzjak Rabin en el Monte Herzl en Jerusalén.
Las peregrinaciones tienen lugar todos los días del año, pero especialmente durante la “hilulá”. En la tumba de Rabí Shimón Bar Iojai en Merón, se calcula que en Lag Baomer (el día 33 a partir de Pesaj), el número de visitantes llegó a 350.000. Estas festividades ya poseen su propio ceremonial: rezos, bendiciones y desfiles, costumbres relacionadas con la naturaleza como fuego, agua y hasta árboles, todo ello mezclado con placeres terrenales como comida, bebida y adquisición de recuerdos.
La santificación de tumbas y la peregrinación a lugares santos constituyen un fenómeno universal presente prácticamente en todas las religiones. En el judaísmo, existía la obligación religiosa de “aliá” (ascenso) tres veces al año al Templo, y posteriormente a su localización geográfica en Jerusalén: en Pesaj (Pascua), en Shavuot (Pentecostés) y en Sucot (fiesta de los Tabernáculos). Las peregrinaciones a las tumbas no constituyen un precepto sino una forma de tradición o de religiosidad popular.
La posición del judaísmo ante las tumbas importantes es ambivalente: por un lado, se “desconoce” el lugar de la tumba de Moisés, la personalidad más importante de su historia, probablemente para no convertir a una piedra en motivo de adoración: pero por el otro, la Biblia cuenta que Iosef pide que sus restos sean enterrados en Canaán, pedido que los israelitas cumplen, llevando consigo sus huesos durante 40 años para posteriormente enterrarlos en Nablus (Shjem).
No se encuentra en las fuentes judías del pasado ningún indicio de peregrinaciones a tumbas. Es posible que el Talmud, tomando en cuenta que “el pueblo estaba disperso y carente de autonomía política y arraigo territorial alguno”, prefirió la relación con el tiempo y no con el lugar físico como base de la existencia judía; el paso de oscuridad a luz, del día común a la santidad del sábado, y la tendencia cíclica hacia la redención representada por las fiestas de Pesaj, Janucá y Purim.
El hecho de que en la Biblia y el Talmud, a excepción de las de Jerusalén y, en cierta forma, la de los Patriarcas (Mearat Hamajpelá), no haya indicios de peregrinaciones a tumbas, no significa que en esas épocas esos ritos no existiesen.
La primera referencia escrita aparece recién en el siglo XI, aunque se sospecha que ya existían a principios de la era bizantina (siglo V). Su gran desarrollo tiene lugar en Israel en el siglo XVIII al fortalecerse el misticismo judío con la figura del maestro Ari y sus discípulos en Tzfat (Safed).
En algunos casos, a las tumbas visitadas se les atribuyen poderes para resolver problemas específicos de la vida, como la tumba de Rajel, que ayuda a la fertilidad femenina, o la de Ionatán Ben Uziel para encontrar pareja.
Para el sionismo, el Muro de los Lamentos y la tumba de Rajel se convirtieron en símbolos del renacimiento nacional, independientemente de su importancia religiosa.
La propagación inesperada de creencias y místicas populares responde a necesidades auténticas y profundas de un segmento importante de la población actual de Israel. Estas manifestaciones, cuyos orígenes están en el pasado, constituyen una organización religiosa dinámica y elástica que se fortalece, renueva y adapta a la experiencia israelí contemporánea. Sin embargo, este fenómeno tiene opositores en círculos religiosos y ortodoxos, que lo consideran una desviación de los caminos formales del judaísmo.
Millones de visitantes
Numerosos sitios sagrados en el mundo judío son visitados anualmente por más de ocho millones de personas. Las “hilulot” más importantes, en las tumbas de los “tzadikim” considerados como nacionales, tienen lugar en Merón (en la tumba de Rabí Shimón Bar Iojai), en Tiberíades (en la de Meir Baal Hanes) y en Netivot (la del rabino Israel Abujatzera, conocido como el Baba Sali).
Estas “hilulot” atraen a miles de visitantes, por lo cual no puede ignorarse que constituyen un fenómeno que está moldeando culturalmente la sociedad israelí en este milenio tan agitado.
El culto a los “tzadikim” lo realizan tanto los “jasidim” ashkenazíes (que visitan periódicamente y en grandes números la tumba de Rev Najman de Breslav en Ucrania), como los originarios de Yemen, India y Etiopía.
Pero ninguna comunidad ha contribuido de manera tan significativa a estas ceremonias como los originarios de Marruecos, donde las mismas constituían una sólida tradición, por influencia del mundo árabe circundante.
Dos acontecimientos provocaron, a mediados de las décadas de 1950 y 1960, la inmigración masiva de los judíos marroquíes a Israel: el surgimiento del Estado de Israel en 1948 y la Independencia de Marruecos del dominio francés, que creó inseguridad ante la aparición de un régimen nacionalista, árabe y musulmán.
Esta inmigración fue la más grande y organizada hasta la más reciente, de los últimos
20 años, procedente de la ex Unión Soviética.
La comunidad marroquí fue especialmente afectada por el cambio brusco de la tradición a la modernidad. Su asentamiento en ciudades de desarrollo y lugares alejados del centro político les hizo sentirse discriminados en lo económico; además, la intolerante política educativa, que procuraba homogeneizar la sociedad israelí, trató de obligarlos a abandonar su tradición cultural, símbolo de su identidad étnica, e integrarlos al mundo sionista, laico y colectivista.
La tradición de visitar a las tumbas de los “tzadikim” fue una de las más afectadas, puesto que éstas se quedaron allá, en la vieja patria.
Sólo en los años '80 y principio de los '90 se impone en Israel esta tradición popular, al cobrar este grupo étnico fuerza inusitada. Seguros ya de su identidad israelí, este ceremonial, reminiscencia del pasado, les concede identificación colectiva.
Las tumbas de “tzadikim” israelíes importantes, en especial Rabí Shimón Bar Iojai (en Lag Baomer) y Rav Meir Baal Hanés (en el segundo día de Pesaj), objeto de peregrinaciones durante siglos, fueron, desde un principio, un imán para los inmigrantes marroquíes.
Estos dos “tzadikim”, que encabezan el panteón judío, representaban tanto una continuidad cultural, puesto que les eran conocidas antes de llegar a Israel, como una renovación y un cambio.
Se dice que el 60% de la población israelí ha visitado esas tumbas, entre ellos los seguidores de diversos grupos de “jasidim”; pero sin duda alguna la mayoría de los visitantes son de origen marroquí, dando a estas festividades tintes del Magreb (zona de residencia de los judíos de Marruecos) en lo concerniente a sus ceremonias, vestimentas, música, comida e idioma.
Los “tzadikim” modernos
A estas peregrinaciones se han sumado en los últimos años las de dos “tzadikim” de nuestros tiempos, también de origen marroquí: la del Baba Sali (Rabí Israel Abujatzeira) y Rabí Shalom Ifargán, ambas en la ciudad de Netivot, en el sur del país.
La “corte” del Baba Sali está encabezada por su hijo, el Baba Baruj, y se concentra alrededor de la tumba: una estructura espléndida, construida como un palacio marroquí, con varias cúpulas y con numerosos cuartos donde se venden “recuerdos” y velas para la tumba del “tzadik”.
El rápido ascenso del joven Iaacov Ifargán (llamado el “Rayos X” por su presunta habilidad para diagnosticar y curar con sólo observar al enfermo), que encabeza la “corte” de la tumba de su padre, el “tzadik” Shimon Ifargán, está creando serias escisiones en las cortes rabínicas de Netivot y afectando seriamente el prestigio internacional del Rabi Baruj.
Mientras los otros monumentos son de estilo marroquí, el rabino “Rayos X“ construyó sobre la tumba de su padre una enorme pirámide cubierta de mármol, truncada en la parte superior, y que constituye la estructura más alta del cementerio
Hace algún tiempo, asistimos a la “hilulá” del rabino Ifargán. “Hilulá” es una palabra proveniente del arameo que significa fiesta, alegría y que se aplica especialmente a la unión matrimonial. Según la creencia, el día del deceso del “tzadik” es el día en el que su alma se une a la del Creador, por lo cual es día de fiesta. La creencia popular acepta que el “tzadik” se puede comunicar con el todopoderoso e interceder por el visitante. Es por ello que el participar en esta ceremonia y el tocar la tumba crea una cercanía física y espiritual entre el creyente y el “tzadik”, y de esta manera es posible encontrar remedio para todo tipo de problemas y dolores.
La ceremonia de la “hilulá” consiste en rezos al lado de la lápida, bendiciones del hijo del difunto o de quien encabece su “corte”, los donativos en forma de subasta para abrir las cuatro puertas que conducen a la tumba, el arrojar velas o cajas enteras hacia una enorme hoguera abierta y colocar telas, vestidos, velas, biberones, botellas de aceite o agua sobre la tumba, para que el simple contacto con algo tan santo convierta a estos objetos en amuletos por transmisión mágica. Posiblemente algo de la santidad del cuerpo que queda prendida en la tumba se transmite.
En esta guerra de Netivot están involucrados millones de dólares que circulan en estas “cortes” (sin control alguno de las autoridades impositivas); las mismas han establecido colegios y “ieshivot”, producto de enormes donaciones procedentes del extranjero y de creyentes que buscan bendiciones y remedio a todos sus problemas.
Junto con la necesidad de dejar algo en la tumba del “tzadik” (generalmente un donativo), existe la de llevarse un recuerdo de la peregrinación y del lugar sagrado; retratos de los “babas”, botellas de aceite bendito o simples “hamsas”, amuletos en forma de mano que protegen contra el mal de ojo.
En otras tumbas y aún en el Muro de los Lamentos existe asimismo la costumbre de atarse en la muñeca un hilo rojo, que constituye una protección o un amuleto contra todo tipo de males. En la antigüedad, este hilo rojo se colocaba sólo al visitar la tumba de Rajel, como ayuda contra la infertilidad, pero su uso en la actualidad está más difundido. El color rojo está ligado en las prácticas antiguas con la sangre, la vitalidad, la juventud y la salud.
¿Representa este fortalecimiento de la mística popular una negación del progreso, de la modernidad, o una desilusión ante los últimos logros de la ciencia y de la tecnología?
¿Hay en ella una regresión nostálgica a formas de vida existentes en la diáspora? ¿O son una representación de la tendencia mundial a la mística hacia fines del siglo XX? ¿Puede considerarse el reparto de objetos bendecidos como una forma de presión política en las elecciones nacionales? Las respuestas pueden ser numerosas y requieren estudios más serios al respecto.
Somos testigos de cuántos miembros del Gobierno, del Parlamento y de las clases ricas recurren a visitas a estos “tzadikim” dejando sustanciosos donativos.
Pero de lo que no cabe duda es que estas costumbres constituyen un alejamiento de la esencia básica del Estado judío laico y moderno tal como se lo imaginaron los fundadores del Estado de Israel.

martes, 26 de julio de 2011

Un nuevo software aplicado a la Biblia denota múltiples autorías

Un nuevo software aplicado a la Biblia denota múltiples autorías



Un nuevo software desarrollado por un equipo israelí permite identificar distintos estilos lingüísticos en la Biblia, en línea con las teorías de investigadores que diferencian a múltiples autores en la escritura del sagrado libro.
Durante siglos, los estudiosos de la Biblia han tratado de identificar la mano de varios escritores entre los libros del "divino" documento, siendo sus métodos generalmente rebatidos por los teólogos y tachados en muchas ocasiones de subjetivos.
Sin embargo, un equipo multidisciplinar israelí, integrado por ingenieros, lingüistas y estudiosos de la Biblia y encabezado por el profesor de Informática y Lingüística Moshé Koppel, de la Universidad de Bar Ilán, próxima a Tel Aviv, ha sometido el texto a una prueba empírica que ha demostrado ser exitosa si se tienen en cuenta las corrientes de autoría de consenso.
"La idea general es que si tenemos cualquier tipo de documento, puede ser la Biblia, una carta o un anónimo en internet, podemos analizarlo y aprender todo tipo de cosas sobre el que los escribió con sólo analizar el tipo de palabras empleadas", explicó Koppel.
El programa, que forma parte de un campo de especialización de la inteligencia artificial conocido como "atribución de autoría", analiza el estilo y la selección de palabras para diferenciar partes de un mismo texto presumiblemente escritas por diferentes autores.
Los investigadores han podido dividir de forma automática un complejo documento en el que habían mezclado aleatoriamente versículos de dos libros enteros de la Biblia que se cree corresponden a diferentes autores y el programa informático logró separarlos correctamente.
"Cogimos los libros de Ezequiel y Jeremías. Los introdujimos en el programa y le pedimos, sin ningún tipo de información ni pistas, que los dividiera de nuevo en dos libros de la mejor manera posible y funcionó", refirió Koppel.
El informático arguye que una de las maneras de diferenciar la autoría de textos es a través del tipo de palabras empleadas, según una técnica conocida como "clustering" (agrupación).
Así, en uno de los libros el escritor emplea la palabra hebrea "makel" para designar un "palo", mientras que en el otro se utiliza "maté" para el mismo concepto.
En otra prueba similar, el equipo israelí pidió al programa que
hiciera lo propio con otros dos libros, en este caso Job y Proverbios, y el resultado fue una separación que se acercaba al cien por cien.
La investigación, presentada recientemente en un encuentro de la Asociación de Lingüística Informática en Oregón (EEUU), abre un importante potencial para los estudios de la Biblia pues el método arroja luz sobre el mejor resultado posible de división por autor.
Para millones de creyentes judíos y cristianos la escritura de los cinco primeros libros, también conocidos como Pentateuco o Torá, es un documento obra de un exclusivo y único autor: Dios.
Según el propio relato bíblico, fue Dios quien se la entregó a Moisés en el Monte Sinaí.
Teólogos y estudiosos del "Libro de los Libros" han constatado diferencias en el estilo de escritura y palabras empleadas para denominar a Dios a lo largo del texto y que los seguidores de la fe atribuyen a alguna intención divina, y no al hecho de haber sido escrito en diferentes épocas o por distintas plumas.
Sin embargo, las escuelas bíblicas modernas clasifican la escritura del Libro en cuatro autores identificables cuyo trabajo podría responder a concepciones ideológicas y agendas particulares, así como el lugar que podrían ocupar en la escala social del antiguo pueblo israelita, como por ejemplo, sacerdotes o no sacerdotes.
De momento, el software sólo ha sido desarrollado para la lengua hebrea, aunque sus inventores no descartan posibles aplicaciones en el futuro en otros idiomas que permitan analizar textos en la lengua de Shakespeare o Cervantes.
Sobre la polémica que ha despertado el análisis de uno de los textos más sagrados del mundo, Koppel prefiere no entrar en el debate de quién o quiénes fueron los autores de la Biblia.
"No tenemos nada que aportar sobre si la Torá fue escrita por Dios o por personas porque no tenemos ni idea de cuál es el estilo de escritura de Dios y para analizarlo necesitamos un texto anterior de referencia", refiere.
Usando una kipá bordada que refleja su profunda convicción en la inspiración divina del texto, concluye: "Todo lo que decimos es que hemos encontrado distintos estilos. Cómo interpretar eso lo dejamos al libre albedrío de cada uno, según sus creencias y entendimiento". EFE y Aurora

viernes, 15 de julio de 2011

CARTA A DIOS... ANTES DE MORIR

CARTA A DIOS... ANTES DE MORIR

Esta es una carta que se encontró entre los restos del ghetto de Varsovia, donde en el mes de abril del año 1943, un grupo de judíos se levantó en armas, contra la barbarie nazi que los estaba aniquilando por toda Europa. Gracias a este levantamiento, que milagrosamente duró cinco semanas pese a la tremenda superioridad alemana, el mundo libre comenzó a enterarse de la aniquilación de los judíos en los campos de exterminio.
"Escribo estas líneas recostado en el suelo, alrededor mío yacen muertos mis camaradas. A menos que mi cara sea comida por las llamas, una sonrisa similar a la de ese niño podría quedar grabada en ella después de mi muerte. Mientras tanto aún vivo y antes de morir, quiero hablar a mi Señor como un hombre viviente, una simple persona viviente que tuvo la grande pero trágica suerte de ser judío."
"Estoy orgulloso de ser judío, no a pesar del trato que el mundo nos dispensa, sino precisamente debido a ese trato. Me avergonzaría pertenecer al pueblo que engendró y crió a los criminales responsables de los hechos que se han perpetrado contra nosotros. Estoy orgulloso de ser judío porque es un arte ser judío, porque es difícil ser judío. No es ningún arte ser inglés, americano o francés, puede que sea más fácil, más cómodo ser uno de ellos pero no es más honorable."
Judíos en el Ghetto de Varsovia
"Si, es un honor ser judío. Soy feliz de pertenecer al pueblo más infeliz del mundo cuyos preceptos representan lo más elevado y bello de toda moralidad y leyes. Se nace judío tal como se nace artista, es imposible renunciar a ser judío. Este es nuestro atributo divino que nos convirtió en pueblo elegido. Creo en ti, Dios de Israel, a pesar de todo lo que has hecho para que no creyese más en ti. Creo en tus leyes aún cuando no puedo comprender tus acciones."
"La muerte no puede esperar más, desde los pisos encima mío el tiroteo se debilita a cada minuto que pasa, los últimos defensores de esta fortaleza están cayendo y con ellos caen y perecen los 'Jasidim' (religiosos) judíos de Varsovia, los ’Ieré Elokim’, los temerosos de Dios. El sol se está poniendo, en una hora más a lo sumo estaré reunido con el resto de mis hijos y de mi familia, y con los millones de miembros de mi pueblo que sucumbieron, en ese mundo mejor en el que ya no habrán mas dudas."
"Serví a Dios con entusiasmo y mi sólo pedido era que Él me permitiese honrarlo con todo mi corazón, con toda mi alma y con todas mis fuerzas. No puedo decir que mis relaciones con Dios permanecen inalterables después de todo lo que ha sucedido, pero puedo decir con absoluta certeza que mi creencia en Él no ha cambiado en absoluto."
"Tengo aún tres botellas de gasolina, son tan preciadas para mí como el vino para un borracho. Éramos doce en esta habitación al comenzar la rebelión, durante nueve días combatimos al enemigo, mis once camaradas cayeron muriendo silenciosamente en la batalla incluyendo el pequeño de cinco años, que vino aquí sólo sabe Dios cómo y que ahora yace muerto cerca mío luciendo en su cara una sonrisa como la de los niños que sueñan pacíficamente, también este niño murió con la misma calma ética que sus camaradas mayores... Te he seguido aún cuando me has rechazado, he seguido Tus mandamientos aún cuando me has castigado por ello, Te he amado y Te amo aún cuando me has arrojado a la tierra, torturado hasta la muerte y convertido en objeto de vergüenza, de escarnio y de ridículo. Y estas son mis últimas palabras hacia Ti mi airado Dios: Has hecho todo lo posible para hacerme perder mi fe en Ti, pero muero exactamente como he vivido, gritando ¡Shemah Israel Ha Shem elokenu Ha Shem Ejad! (’’Escucha oh, Israel. El Señor nuestro Di-s, el Señor uno es’’...)
Varsovia, 28 de Abril de 1943 - 23, mes de Nisan 5703